miércoles, 16 de enero de 2008

Nota fuera de publicación

Nota del administrador:

Me comenta Pepe Romero que está intentando localizar a la familia de D. Francisco Pérez Simón, que fue gerente de Suministros Cinematográficos ASTORIA y que en su día tuvo el domicilio en Valencia en la Calle Germanías 27.

Se agradecería cualquier comentario al respecto. En 15 días seguiré con el blog.

ASPECTOS DE LA VIDA CIVIL DESPUÉS DE LA LIBERACIÓN.

La vida en la población volvió a reanudarse bajo el mando de las autoridades nombradas para regir la vida civil, social y política. Poco a poco fueron llegando a Líria los combatientes de los dos bandos, tanto los voluntarios como los que habían sido encuadrados en virtud de los reemplazos incorporados al Ejército de la República.

Es imposible relacionar la totalidad de combatientes que fueron movilizados. Sólo lo he hecho de los que fueron encuadrados en la LXX Brigada Mixta gracias a las notas proporcionadas por Miguel Puchol Alegre, que gracias a su prodigiosa memoria conserva vivos los recuerdos de aquellos años. De los combatientes que pasaron a la zona nacional recordamos entre otros a Miguel Vergara Gimeno, Miguel Asensio Martínez, Miguel Peñarrocha Taroncher, José Llopis Simeó, Francisco Benito Sánchez, José Yuste Pablo, Miguel Martínez Peñarrocha, José Solaz Hernández, Pascual Lis Palomar, Miguel Martínez Fombuena, José Ferrandis Calvo, Martín Gracia Argente y otros muchos que es imposible relatar. La fábrica de los hermanos Ríos-Seguí volvió a funcionar bajo la dirección de los propietarios Don Santiago y Don Vicente Ríos Seguí. La dirección técnica fue obra de Don Alfredo Portig Menert que volvió con su familia y pasó a residir en Líria. Los ingenieros jefes de sección eran los señores Margarit y Salom. Los propietarios no llevaron a cabo ninguna medida represiva contra los trabajadores, es más, Enrique García Fabra, que había perdido una pierna luchando en el frente con la LXX Brigada Mixta fue readmitido y encargado de la portería.

La fábrica de hilados de Manuel Cantó, asimismo reanudó los trabajos propios de la misma, aumentando las diversas secciones de picado, tendido e hilados con una sección de esportines con gente traída de Abanillas (Murcia), siendo el encargado Don José Pacheco. Muchas de las familias como los Lajara, Tristán y Pacheco se quedaron en Líria y fundaron aquí sus familias. La empresa con generosidad, regentada por los hijos de Don Manuel Cantó, Julián, Ismael, Juan y Vicente, admitieron en la fábrica a todas las personas que llegaron a Líria procedentes de Cieza, Sotana, Calasparra y otras poblaciones murcianas. El grupo escolar de San Vicente Ferrer, que había sido hospital militar, empezó a funcionar en el curso de 1939-40 siendo su director Don Salvador Roger así como los maestros Don Manuel Miguel Cintero, Don Ángel Martínez y Don José Grau Alfonso entre otros.

La campaña vitícola se llevó a cabo abriendo las bodegas de los hermanos Daud, Cortina y la cooperativa “La Campesina” pero ya con el nombre de “Cooperativa Vinícola” que continúa hasta nuestros días. También reanudó su actividad la fábrica de aceite de orujo del señor Mateu Ferrando y los coladores de Martínez y otros.

Se llevaron a cabo, a pesar de la carestía, las fiestas en honor de San Miguel Arcángel, realizándose la procesión el 29 de marzo de 1939 con la efigie de un San Miguel pequeño ya que la imagen antigua había sido quemada durante los primeros meses de la guerra. En la procesión formaron muchos soldados con sus uniformes que habían llevado durante la guerra. Al frente de los mismos estaban los dos Alféreces Provisionales Don Marcelino García Sornosa y el reverendo Don Vicente Tomás Alonso del Cuerpo Jurídico Militar, novicio en 1936 de la Orden de San Vicente Ferrer y que finalizada la guerra fue ordenado como religioso de la Orden. Asimismo volvió la feria con sus barracones de venta de juguetes y utensilios, destacando entre otros el “Barracón Largo”, propiedad del señor Lluch, el de Molina, los de tiro al blanco, los puestos de venta de los famosos “garrotes lirianos”, la feria de la herramienta agrícola que se instalaba al lado del Ayuntamiento, “Marioles” con su famoso Bigote en su barracón de juegos de cartas, la rueda de los caballitos que se instaló –como de costumbre- detrás del Ayuntamiento, las barcas “de fuerza” que se instalaron en la plaza de Partidores, delante de lo que hoy es la Tasca de Pepe y por último se celebraron festejos de toros, montándose el ruedo en la de Partidores con sus clásicas escaleras. El concejal de fiestas fue Francisco Balaguer Rosell y el corneta que daba los avisos Pascual Ibáñez Carpio, que aún vive a sus 91 años. Se realizaba la famosa “entrá” y por la tarde la corrida en la que se lidiaban dos toros y cuatro vaquillas. A los dos toros se les clavaron banderillas por toreros venidos de Valencia que al final del espectáculo pasaban una capa por delante del público que les lanzaba unas monedas con las que malvivían los matadores, puesto que con la gratificación del Ayuntamiento no les llegaba. Una anécdota quiero relatar: En una de las corridas de toros se lanzó al ruedo un madrileño, requeté del Tercio de “El Alcázar”, cogió un capote y le dio varios lances al toro, lo que le valió una gran ovación. Al día siguiente quiso repetir la faena pero esta vez el toro le dio un susto y le dejó de recuerdo algún que otro moratón.

Y la subida al Monasterio de San Miguel por la escabrosa cuesta, y a derecha e izquierda gente pidiendo limosna y ¿cómo no?, entre ellos, el “baldaet”, de la Pobla de Vallbona, que era minusválido y que iba cubierto con un gorro militar. Los innumerables peregrinos que subían al monasterio lo hacían en cumplimiento de promesas hechas al Arcángel durante la guerra.

En la primera decena de octubre, se realizó una peregrinación de Líria a Zaragoza para honrar a la Virgen del Pilar. La mayoría de los peregrinos fueron para cumplir promesas hechas a la Virgen del Pilar durante la guerra. Los comercios, finalizada la guerra, fueron recibiendo géneros alimenticios de toda clase de los que se habían visto privados antes, como arroz, leche, salazones y conservas de toda clase.

La vida seguía su curso, la juventud incorporada a sus tareas sociales y laborales, miraba con ilusión el futuro sin resquemor de ninguna clase ni odios ni rencores hacia los que aún llenaban la cárcel del Partido y la del Ayuntamiento. Se celebraban los Consejos de Guerra y las ejecuciones que duraron hasta el mes de octubre. Todo aquello pasó y los que lo vivimos, así como la dura posguerra con las privaciones consiguientes que llevó consigo la segunda guerra mundial, hoy ya más que maduros, viejos, queremos para las generaciones actuales y venideras, el respeto, la concordia y el amor entre los españoles.

DESPUÉS DE LA LIBERACIÓN.

En el libro de Don Luis Martí Ferrando que ya he citado en la presente obra, en la página 220, tomo III, aparece una relación de personas de Líria que en el transcurso de la guerra fueron asesinadas, tanto en el término municipal de la población como en otras diferentes pero todas ellas en el territorio dominado por la República. En la lista aparecen los nombres de once sacerdotes asesinados, sin embargo, en el recordatorio que consta en mi poder de fecha 29 de mayo de 1939 y que aparece en la “Cruz de los Caídos” pintada en la fachada de la iglesia de la Asunción, sólo aparecen nueve sacerdotes. Comparando la lista de Luis Martí con el recordatorio, los que faltan en el citado recordatorio son los reverendos Don José Alegre Calvo y Don Crispín Merenciano Salvador, asesinados en las parroquias donde prestaban su servicio, fuera de Líria.

La lista de Luis Martí es la siguiente[1]:

Sacerdotes

Don Miguel Aliaga Turó.

Don Luis Albert Fombuena.

Don José Nicolau Genovés.

Don Antonio Fabra Ruiz.

Don José Calvo Guillamón.

Don Daniel Alamá Barona.

Don Juan Bautista Dasí Barona.

Don Juan de Dios Martínez Ibáñez.

Don José Alegre Calvo.

Don Crispín Merenciano Salvador.

Mujeres

Doña Cándida Alonso Fombuena.

Doña Pilar Lara Alcalá.

Militares

Don Ildefonso Bañuls Sornosa.

Don Constantino Murgui Ortega.

Don Salvador Mateu Ferrando.

Don Antonio Cueva Santa Gil.

Estudiantes.

Alberto Izquierdo Albalat.

Don Vicente Boquera Alamá.

Don Ernesto Ferrer Escrig.

Médicos.

Don Daniel Escrig Bort.

Empleados.

Don Vicente Gómez Seiquert.

Don Miguel Ferriol Andrés.

Labradores.

Don Pedro Castillo Adriá.

Don José María Castillo Soriano.

Don Pedro Portolés Cristóbal.

Don José María Faubel Escrig.

Don Jerónimo Ferrer Climent.

Don Joaquín Cotanda Llavata.

Don José L. Ferrando Escribá.

Don Andrés Pablo Garzón.

Don Ángel Gurrea.

Don Nazario Portoles Alamá.

Don Fernando Vives Hernández.

Don José María Carrera Asensio.

Don Joaquín Carrera Asensio.

Don Pascual Montañés Yuste.

Oficios varios.

Don Marcelino Blay Tello.

Don Juan Bautista Faubel Cano.

Don Víctor Alamá Martínez.

Don Simeón García Artero.

Don Eduardo Pomar Castellano.

Don Francisco Martínez Collado.

Ingenieros.

Don Francisco Sastre Lis.

Previamente a la fecha del 29 de mayo, los cuerpos de las personas asesinadas, vecinos de Líria fueron depositados en la iglesia de San Francisco y el citado día 29, trasladados a hombros de militantes de F.E.T. a la iglesia de la Asunción siendo presididos los féretros por el Clero local. Detrás de los féretros iban las autoridades y las milicias uniformadas de F.E.T. A continuación una multitud de gente y de soldados, especialmente requetés. Todo el recorrido desde la iglesia de San Francisco, calle de San Francisco, Plaza del General Santes, Calle de José Antonio, Plaza Mayor hasta la iglesia de la Asunción, fue cubierto por fuerzas del Ejército. La iglesia no pudo acoger a todos los asistentes a la manifestación de duelo por lo que centenares de ellos tuvieron que oír por megafonía el oficio religioso desde la calle. Finalizado el funeral, formaron las milicias de F.E.T. en la plaza mayor y el señor alcalde Don Francisco Arquer, dirigió la palabra a los asistentes, cantándose el “Cara al sol” antes de que se disolviese la gente. Los féretros fueron llevados al cementerio católico donde se ofreció un responso y fueron enterrados dentro de la mayor emoción, especialmente de los familiares.

Asimismo, en la citada obra de Don Luis Martí aparece una relación de las personas que fueron designadas para cubrir los cargos de la Comisión Gestora municipal así como los cargos administrativos y políticos que iban a constituir el gobierno de la población. Dicha relación, a mi juicio, es incompleta ya que en el periódico “Las Provincias” de día 29 de mayo de 1939, se publicó una lista más completa que la anterior y en la que muchos de los cargos de la primera lista no aparecían en el periódico como es el caso del jefe de F.E.T. La relación de cargos de “Las Provincias” era la siguiente:

Primera gestora municipal.

Alcalde: Don francisco Arquer Goch.

Segundo teniente de Alcalde: Don José Mateu Peris.

Tercer teniente de Alcalde: Francisco Carbonell Santes.

Síndico: Francisco Balaguer Rosell.

Concejales: Francisco Escrig Pedraza.

Francisco Sornosa Escrig.

Vicente Sornosa Sabal.

Rafael Mondria Cifré.

José María Santes Vidagany.

Carlos Peñarrocha Taroncher.

José María Lapiedra Tormos.

Manuel Daud Bañús.

Marcos Bonet Genovés.

José Espí Montero.

Juan Verdeguer Alcocer.

Miguel Vergara Gimeno.

Jefe de vigilancia: Agustín Peñarrocha Maicas.

Matadero: Filiberto Ibáñez Juan.

Organización de F.E.T. y de las J.O.N.S.

Jefe local: Juan Antonio Martínez Faubel.

Secretario: Jaime Yuste Pablo.

Organización Juvenil: Carlos Perelló Llorens.

Administración: Carlos Peñarrocha Taroncher.

Auxilio Social: Francisco Santes.

Propaganda: José María Lapiedra Tormos.

Milicias: Francisco Benito Sánchez.

Información: José Ferrandis Martínez.

Sección Femenina.

Delegada local: María Carrera Bustamante.

Secretaria: Piedad Yuste Pablo.

Personal: Concepción Hernández Alonso.

Administración: Patrocinio Faubel Olba.

Hermandad: Ana Mateu Ferrando

Delegada Social: Amparo Lis LLeó.

Auxilio Social: Piedad Carmelo Martínez.

Los cargos tanto administrativos como políticos que he relacionado anteriormente se comportaron en términos generales con honestidad y afán de servicio. Los cargos políticos salvo Auxilio Social y la Organización Sindical (C.N.S) duraron poco tiempo, sobre todo las milicias de F.E.T. que todos los domingos participaba formada y uniformada en la misa presidida por las autoridades locales, la de las once. Ahora bien, el transcurso del tiempo cribó la Falange quedando sólo aquellos que sentían los ideales por los que se luchó en la guerra.



[1] Don Juan Bautista Faubel Cano, casado, fue beatificado por S S Juan Pablo II en Roma, el día 11 de marzo de 2001 y su fotografía consta en la Sala Museo del Círculo San Miguel. Asimismo los reverendos Don Miguel Aliaga Turó, Don Luis Albert Fombuena y Don José Calvo Guillamón se encuentran actualmente en proceso de beatificación, lo que todos los valencianos esperamos con ilusión.

La Feria dels gayatos

La Feria de la Plaza Mayor

Plaza de toros en la Plaza de Partidors

Cuesta del Real Monasterio de San Miguel

Carlos Silvestre e Isidoro Guardiola


D. Carlos Silvestre Marco (izquierda) y D. Isidoro Guardiola Lucas (derecha) que vino a Llíria y fue fundador de la Fábrica de Esparto de Manuel Cantó. Fue una excelente persona. Sus descendientes viven en Llíria.

D. Ramón Santonja Segura


Natural de Calasparra. Murió en Llíria. Vino a trabajar a la Fábrica de Esparto de los hermanos Cantó. Una maravillosa persona cuyos descendientes viven en Llíria.