viernes, 27 de julio de 2007

La Falange en Llíria en Julio de 1936

D. Luis Martí en el tomo III de la Historia de la ciudad de Líria, al hablar de las fuerzas políticas, existentes en julio del año 1936 no menciona para nada a la Falange de Líria. ¿Lapsus?, ¿desconocimiento?: no lo sabemos pero sí que dice que las reyertas de jóvenes de variadas ideologías estaban a la orden del día y que apareció un letrero en la calle de los Mártires de Jaca -hoy calle de la Venta- titulándola calle de José Antonio Primo de Rivera. ¿Quién colocó éste y otros letreros que se colocaron en Líria con las siglas del yugo y las flechas?. No podían ser otros que falangistas de Líria. Uno de los letreros, le consta al que suscribe, que estaba colocado enfrente de lo que es hoy el establecimiento de Micalet Hogar y calle de la Venta y decía “Viva el fascio”.

¿Cuántos eran los falangistas de Llíria en julio de 1936?, ¿dónde se reunían?, ¿qué entorno familiar y político les rodeaba?, ¿qué edades tenían sus componentes?, ¿qué les ocurrió en la guerra y en la posguerra?. Preguntas que, en la medida de lo posible, procuraremos contestar basándonos en documentos inéditos que aportamos y en las conversaciones con el hoy último superviviente de aquella juventud idealista que quería lo mejor para España. Nos estamos refiriendo a José Boquera Alama, que el pasado mes de febrero cumplió 90 años y que conserva intacto su espíritu juvenil y su amor a la doctrina de José Antonio, en contraste con tantos arribistas que chuparon de las tetas llenas del franquismo, como hoy, chupan de las ubres de la monarquía liberal, antitesis de la doctrina José Antoniana.

También cuento para contestar a las anteriores preguntas con el recuerdo de tantos años de conversaciones con mi recordado y entrañable amigo de corazón Ramón Puig y Lis, que primero y en sus años de estudiante se afilió a las J.O.N.S., fundada por Onesimo Redondo y que luego se fusionó ya en 1934 con la Falange, fundada por José Antonio Primo de Rivera.

La Falange vino a Líria a través de las inquietudes de jóvenes universitarios; Boquera, Puig, Ferrando y por las noticias de la prensa. Me decía Ramón que la poca propaganda que recogían en Valencia la llevaban a Líria y la entregaban a jóvenes que frecuentaban el casino de la Derecha Regional, lo que hoy, es el Banco de Valencia, en la Plaza Mayor.

Boquera aún recuerda con ilusión aquellos años de su juventud. ¿Qué fue de la Falange de Valencia?. En el capitulo que tratamos de la preparación del Alzamiento en Valencia, decimos someramente sobre la Falange, según el tomo XXIII de la Cruzada que, no se comprometió ya que no asistió a la reunión del Saler. Esto fue porque estaba preparando un plan para llevar a cabo la liberación de José Antonio de la cárcel de Alicante, plan que no fructificó y que tuvo que abandonarse. Posteriormente manifestó la Falange que contaba con 300 hombres. El Jefe provincial era Enrique Esteve.

Cuando llegó el Alzamiento, la Falange estuvo en su sitio, saliendo a la calle, pero al no sumarse al Alzamiento el Capitán General, ser abortada la actuación de la artillería en Paterna, y por último el Regimiento de Caballería de Valencia, Unidad la mas proclive al Movimiento rebelde, los falangistas fueron perseguidos rindiendo un alto tributo de sangre. Enrique Esteve y las hermanas Chavas fueron asesinados con otros. La actual calle, esquina al Ayuntamiento de Valencia, dedicada al Periodista Azati, se rotuló antes con el nombre de Enrique Esteve. Posteriormente, el nefasto Alcalde socialista de Valencia Ricardo Pérez Casado, la volvió a rotular con el nombre de Periodista Azzati. ¿Quién fue Azzati?, Contestaremos brevemente. Azzati fue un concejal blasquista del Ayuntamiento de Valencia y diputado que públicamente había manifestado “Que en Valencia, tenia más votos que la Virgen de los Desamparados”. Ello originó una gran protesta de la juventud carlista. Al regresar Azzati de un viaje de Madrid a Valencia, fue recibido por los Blasquistas en la calle de la Paz. Al paso del landó en que viajaba, un grupo de jóvenes carlistas se abalanzaron sobre el landó, agrediendo a bastonazos a Azzati, que se las vio y deseó para salvar su vida, protegido por la fuerza publica[1].

¿Que queda de Azzati en los Valencianos? ¡Nada!. Eso si, queda entre los amigos de Casado, el odio y rencor de la memoria histórica. Y de Enrique Esteve el recuerdo de los que lo conocieron, hacia un hombre honesto, sincero y enamorado de España, por la que dio su vida.

¿Cuantos eran?, es una pregunta muy difícil de contestar dados los años transcurridos, máxime cuando nadie se ha preocupado de averiguarlo. Daniel Simeó Riera en su libro “LLíria entre la rebeldía y la Tradició” dice sobre la situación política de Líria en los años 30 “que la docena de falangistas que había en Líria, en 1936, eran jóvenes de la clase media, hijos de afiliados a la Derecha Regional”[2] información cierta solo en parte como vemos en la siguiente lista.

Relación de afiliados a Falange Española de las J.O.N.S.

1. José Boquera Alama Estudiante Universidad

2. Ramón Puig y Lis

3. Salvador Mateu Ferrando

4. Vicente Domingo Salvador

5. Mauricio Martínez Martínez

6. Manuel Vives Fitos

7. Manuel Torres Esteve Asalariado en una fábrica

8. Diego Torres Esteve Labrador

9. Juan Carbonell Casinos Asalariado en una fábrica

10. Vicente Ferrandis No nos consta

11. Miguel Maicas Lien Labrador

12. Javier Perelló Llorens Industrial

13. Carlos Perelló Llorens Industrial

14. Vicente Faubel Torres Labrador

15. Juan Morató Ponce Asalariado en una fábrica

16. José Sancho Igual Estudiante

Cuando nos referimos a “estudiante” es porque no nos consta que estuvieran cursando cursos universitarios, en cuanto a la denominación “asalariado” por cuanto trabajaban en industrias locales. “Labrador” nos referimos a trabajar las tierras familiares y por último “industrial” como el caso de Javier Perelló Llorens, trabajaba en la fabrica de tubos “Perelló” en unión de su padre y hermano.

Las actuaciones políticas de la Falange en Líria, se redujeron a la colocación de letreros de los que hemos dejado referencia anteriormente, y algún reparto de propaganda sin que tengamos noticias de ninguna represión. Ahora bien, estos que figuran en la relación y quizás alguno más, son los únicos que tenían derecho al titulo honorífico de “Camisa Vieja”. Otros, nos consta, que finalizada la guerra, como siempre ha sucedido, se arrimaron al vencedor y se atribuyeron méritos que nunca tuvieron.

Ha quedado claro que se reunían en el local de la Derecha Regional de la cual eran afiliados varios padres de falangistas, como Mateu Ferrando y los hermanos Torres, pero sobre este punto es significativo el siguiente párrafo de la carta que me remitió mi entrañable amigo Ramón Puig y Lis con fecha 29 de agosto de 1999 en la que en respuesta a una mía me decía lo siguiente: “En 1936 los Falangistas nos reuníamos en el Casino de la Derecha Regional de Líria, hasta que pasados unos meses, un buen día nos invitaron para que abandonáramos dicho centro; pocos días después los Carlistas de Líria, nos ofrecieron su local para nuestras reuniones, lo que les agradecimos por el detalle, y desde entonces hasta el 18 de julio nos reunimos en el Círculo Carlista, hasta que llegamos al Alzamiento contra la Republica en 1936”.

¿Cual fue la trayectoria política de los afiliados a la Falange en Líria, en la guerra y en la posguerra?. José Boquera Alama vio confiscadas parte de las tierras de sus padres y tuvo que huir de Líria. Se camufló con una documentación falsa, pudiendo llegar a la filas nacionales donde lucho voluntario en el tercio de Requetés Burgos-Sangüesa, formado por Castellanos-Burgaleses y Navarros. Terminó sus estudios y se licenció como Podólogo. Contrajo matrimonio y tuvo varios hijos y nietos. Fue nombrado Alcalde de Líria el 27 de septiembre de 1968, sustituyendo en el cargo a D, Miguel Pérez Granell, de grata memoria. Fue un buen Alcalde, honesto y un gran administrador. Entre sus logros están entre otros los siguientes: la compra de terrenos y la construcción del actual campo de fútbol, revalorización del manantial de San Vicente, colocación del alumbrado en toda la población, urbanización por administración de la parte alta de la población, construcción del Instituto, que en principio lo fue como colegio Libre Adaptado, construcción del Grupo Escolar “San Miguel”, todo sin aumento de contribuciones ni impuestos durante el tiempo de su alcaldía.

Ramón Puig y Lis, durante la guerra, tuvo que esconderse por cuanto los de la C.N.T. fueron a buscarlo para asesinarlo. Salió del domicilio de sus padres en un carro cargado de alfalfa. Pasó una temporada escondido en el Corral Blanco y luego en Valencia. Terminada la contienda, se incorporó al servicio militar en Vitoria. Se presentó voluntario a la División Azul. Repatriado, ingresó por oposición en la Seguridad Social y por las tardes, en su domicilio, atendía consultas particulares, sin cobrar nada. ¡A cuantas personas les gestionó para poder cobrar!. Se casó con Pilar y los dos fundaron en Líria el Servicio de Hospitalidad en Líria, colaborando con el de Valencia. Falleció, pero antes fue clavario de la Cofradía de la Sangre. Falleció como un santo.

Salvador Mateu Ferrando, en unión de su familia, se ausento de Líria a Buñol, pero perseguidos por el Comité, tuvieron que esconderse en otro lugar. Pasó a la zona nacional e ingresó en la Bandera de Falange de Valencia, falleciendo en el frente de Nules, en la denominada Batalla de este nombre, el día 11 de octubre de 1938. Pepe Boquera, nos dice de su disponibilidad en todo momento para actuar políticamente.

A Vicente Domingo Salvador lo conocí. Era un hombre jovial. Ingresó por oposición en el Instituto Nacional de Previsión donde ejerció su cargo con eficiencia y probidad. Falleció en plena juventud, en estado de casado. Era hermano del Reverendo D. Salvador Domingo y de Juan de Mata, el practicante.

Mauricio Martínez Martínez estuvo preso en la cárcel de las Torres de Cuarte, donde fue procesado en el sumario contra la Quinta Columna, siendo absuelto. En otro capítulo, aportamos lo relativo al sumario. Jefe de F.E.T. Era una persona honesta. Falleció en Londres en un accidente de tráfico.

Miguel Maicas León, hizo el servicio militar en África, fue concejal y varios años Jefe de la Hermandad de Labradores.

Javier Perelló Llorens, detenido por el Comité Local fue trasladado a las Torres de Quarte de Valencia, donde fue torturado. Durante toda la guerra estuvo preso en varias cárceles. Terminó en una mazmorra en Madrid en la zona de los Nuevos Ministerios. Finalizada la guerra fue secretario de las C.N.S. donde se jubiló. Casado, con varios hijos, Juez Comarcal sustituto, socio fundador del Círculo San Miguel, fue un hombre honesto donde los hubo.

Carlos Perelló LLorens, estuvo prácticamente toda la guerra ausente de Líria sin que nos conste su actuación. Finalizada la contienda, al poco tiempo se marchó a Méjico a trabajar, donde falleció.

Vicente Faubel Torres, labrador, fue movilizado después de la guerra, fue durante unos meses Delegado Local de Agricultura.

Manuel Vives Fitos. Su padre Fernando Vives Hernández, fue asesinado por miembros de la C.N.T. de Líria. Hizo el servicio militar, opositó al Cuerpo de Correos, siendo destinado a Nules donde falleció victima de accidente.

Manuel Torres Esteve fue movilizado. Después de la guerra, ya casado, cayó gravemente enfermo de cáncer de estomago. Fue desahuciado clínicamente y gracias a su estancia en el Asilo del Remedio en la habitación donde murió Sor Teresa Chornet Ivars, sanó de su enfermedad. Los científicos dictaminaron que la curación no se podía diagnosticarse científicamente por lo que este milagro se atribuyó a la intercesión de Sor Teresa Chornet, que fue canonizada por tal milagro.

Diego Torres Esteve estuvo detenido varias veces en la guerra, falleció en estado de casado por accidente.

Juan Carbonell Casinos, fue movilizado y desapareció en el frente. Manuel Soriano Llosá, movilizado, opositó para Maestro Nacional, fue concejal y jefe de Falange. José Sancho Igual, movilizado, en la posguerra fue concejal, alcalde y jefe de Falange en 1954. Juan Morató Ponce, movilizado, se caso con Enriqueta Navarro Faubel y tuvo cinco hijos, empleado del Ayuntamiento fue jefe de la C.N.S. Fue un hombre bueno y querido por cuantos lo conocieron, vivió con una modestia ejemplar.

Estos son a grandes rasgos la vida de los entonces jóvenes que con ilusión formaron la falange en Líria, llenos de ilusión y de amor a España, con el riesgo continuo de sus vidas juveniles. Todos los conocimos más o menos en la posguerra, menos a Manuel Vives. Por las referencias de amigos de Nules sabemos de su estancia y buen trato en dicha población. Hoy solo vive Pepe Boquera Alamá.



[1] Los hechos relatados son parte de unas manifestaciones al autor de D. Salvador Valldecabres Coll, de Manises, que participó en ellos en unión de otros jóvenes Carlistas de Manises y Cuart de Poblet.

[2] Simeón Riera, Daniel. “LLíria entre la rebel.lia i la tradició, Ed. Diputació de Valencia, Valencia, 1993, p 161, nota.

Bandera de Falange Española


Bandera de Falange Española

Círculo Tradicionalista


Círculo Tradicionalista
Plaza General Santes de Llíria

D. José Antonio Yago Soriano


D. José Antonio Yago Soriano
de la Juventud Tradicionalista de Llíria

D. Vicente Cortés Ibáñez


D. Vicente Cortés Ibáñez
de la Juventud Tradicionalista el 18 de Julio de 1936.
Hizo la peregrinación al Pilar en 1939

D. Carlos Peñarrocha Taroncher


D. Carlos Peñarrocha Taroncher
Presidente el 18 de Julio de la Juventud Tradicionalista de Llíria

D. Juan Bautista Sanchís Blay


D. Juan Bautista Sanchís Blay
de Benaguacil. Delegado Comarcal de la Juventud Tradicionalista.
Fue asesinado el 20 de Julio lanzándose una bomba en su domicilio mientras dormía junto a su esposa y una hija de corta edad.

miércoles, 25 de julio de 2007

D. Miguel Vergara Gimeno


D. Miguel Vergara Gimeno
Delegado de la Juventud

D. Francisco Carbonell Santes


D. Francisco Carbonell Santes
Delegado Local de la Comunión Tradicionalista Carlista

El Carlismo en Llíria el 18 de Julio de 1936

El Carlismo, estuvo desde el principio por el Alzamiento contra la Republica. Así en la primera reunión formal celebrada en el Saler entre el representante del Ejército -el Capitán de Estado Mayor D. Francisco Frigola-, el representante de la Derecha Regional -de Ventura Cabellos-, por Renovación Española -D. Ignacio des Pujols, Conde de Caspe-, asistió en representación de la Comunión Tradicionalista D. Mariano Puigdollers Oliver, entonces Jefe Regional carlista.

El Carlismo estaba organizado a nivel regional. El jefe del Requeté militar, era D. Ricardo Perez Martínez, pero el alma de la Organización era D José Torrent y su hermano Gabriel, auxiliados por una juventud vibrante, vigorosa y organizada, como había demostrado en la magna asamblea de juventudes celebrada en Valencia en 1935. En Líria se había celebrado una concentración de la juventud del distrito de la que se informó en el semanario “El Tradicionalista” con asistencia superior a las 500 personas.

El Jefe Comarcal de las Juventudes era D. Bautista Sanchis Blay y la cabecera del Requeté, con 250 hombres, se encontraba en Benaguacil.

La junta del Carlismo en Líria estaba formada por las siguientes personas:

JUNTA DE LA COMUNION

Jefe del Distrito D. José Vicente Peñarrocha Santes

Delegado Local D. Francisco Carbonell Pablo

Presidente D. Jaime Yuste Pablo

Vicepresidente D. Gregorio Aliaga Lluquet

Secretario D. Miguel Vergara Gimeno

Vicesecretario D. Juan Bautista Duart Martínez

Contador D. Francisco Calvo Navarro

Tesorero D. Emilio Hernández Pablo

Vocales D. Francisco García López

Vocales D. José Maria Morato Calvo

Vocales D. Juan Maria Gil Martínez

Vocales D. Vicente Martínez Fombuena

Delegada de Margaritas Dª Catalina León y nº de afiliadas 123

La Junta de Juventudes la Componían los siguientes:

Presidente D. Carlos Peñarrocha Taroncher

Delegado D. Miguel Vergara Gimeno

Secretario D. Jaime Yuste Pablo

Vicesecretario D. Juan Bautista Duart Martínez

Contador D.José Antonio Yago Soriano

Vicecontador D. Ricardo Pablo Santes

El total de afiliados entre hombres y mujeres estaba entre 235 aproximadamente.

En el mes de abril de 1935 visitó Líria, Benaguacil, Puebla de Vallbona, Villamarchante y Ribarroja, el Delegado Nacional de Requetés D. José Luis Zamanillo, acompañado de D. José Torrent. Ambos tuvieron un cambio de impresiones con las distintas Juntas que cristalizó con la ubicación en Benaguacil de la Jefatura Comarcal del Requeté en la persona de Bautista Sanchis Blay.

¿Cual era el numero de jóvenes carlistas en el distrito de Líria?. Si tenemos como base la juventud, no es difícil aventurar una cifra entre 250 a 300 requetés. En la guerra se pasaron a los nacionales 32 requetés en unidades Carlistas y unos 80 en Unidades del Ejército.

¿Cual fue la actuación general del Carlismo en el Alzamiento?. El bando de guerra en Valencia fue tirado en una imprenta por encargo de D. Mariano Puigdollers según la “Historia de la Cruzada Española”, bando, que no llegó a publicarse al fracasar el Alzamiento. Según la “Historia de la Cruzada Española”, requetés y miembros de Renovación Española penetraron en el Cuartel de Caballería como nos corroboró Antonio Paula en una carta autógrafa que reproducimos. Paula estuvo en el Cuartel de Caballería y en el Patronato de la Juventud, del cual era Conserje Bautista Seguer, natural de Líria, por lo que fue condenado en unión de otros requetés a trabajos forzados. Los requetés habían de esperar la publicación del Bando de guerra, y luego penetrar en los cuarteles para sumarse al Ejército. Los de la provincia debían acudir en camiones a Valencia. El armamento de que disponían, y no todos, eran pistolas astra de 7,65. Acompañamos en afirmación de lo que decimos una relación de los requetes de Guadasuar, así como de los que pasados a la zona Nacional lucharon en unidades de Requetés.

En cuanto a Líria. ¿Qué fue de los carlistas? ¿Y del local del Círculo Tradicionalista, situado en la hoy Plaza del General Santes?. Al producirse el Alzamiento y tras fracasar en Valencia, los carlistas tomaron el acuerdo de sacar de las dependencias del Círculo , tal como se hizo, la bandera del Círculo y el Banderín de la Juventud, de lo cual se hizo cargo D. Pascual Cebriá Torrent, con gran riesgo de su vida. Tuvo las banderas hasta el 29 de marzo de 1939, en que encabezó una manifestación que nos relató en la carta que acompañamos, Pablo Rodríguez Imaz, Requeté, natural de Larraga (Navarra), prisionero de guerra en Codo-Zaragoza y trasladado a Líria, que durante su estancia trabó amistad con D. Pascual Cebriá Gasent.

Asimismo se extrajeron del Círculo el archivo y los trajes del Belén de lo que se encargó Doña Elvira Ferrer Montero, que los guardó en su domicilio en la calle Salvador numero 76. Pocos días después el Círculo Tradicionalista fue asaltado, destrozado el escenario, donde se realizaban las funciones, que fue arrancado y quemado públicamente en la plaza. El local fue incautado por las Juventudes Libertarias hasta la terminación de la guerra. Uno aún recuerda la venta de libros anarquistas, expuestos en una tenderete a la puerta del Círculo. Actualmente aún vive el Jefe, entonces de las juventudes Libertarias. Cuando la caída de Málaga, vinieron a Líria un núcleo de libertarios que distribuían la propaganda.

A los pocos días del Alzamiento fue detenido en su domicilio de la calle de la Purísima por orden del Comité, Miguel Vergara. Él mismo me comunicó posteriormente que fue puesto en libertad a los tres días por mediación de sus amigos deportistas. Muchos años después esto me lo confirmó uno de los autores de la Gestión: Vicente Asensi.

El día 24-25 de julio fueron a los domicilios de D. Jaime Yuste Corbí y Dª Antonia Pablo Garzón, calle del Salvador-Cervantes numero 101 y el domicilio de mis padres, calle del Salvador numero 78, escopeteros al servicio del Comité. Fueron detenidos Pilar y Remedio Yuste Pablo y mi madre Elvira Ferrer Montero y llevados en coche descubierto al Ayuntamiento donde prestaron declaración ante el Comité y posteriormente encerradas hasta cerca de las tres de la madrugada. A dicha hora fueron puestas en libertad, gracias a la intervención personal de D. Miguel Pérez Martínez quien les manifestó que no salieran de sus domicilios si no era por orden suya. Esto me lo narró después de varios años, Remedios Yuste Pablo, pues mi madre nunca lo quiso comentar. Lo que también me dijo Remedios Yuste, es que la detención se había efectuado por una denuncia hecha al Comité, acerca de que en el domicilio de mis padres, había escondida ropa de sacerdotes. A los pocos días el Comité desterró de Líria a mi madre.

Salvo algún contratiempo o insulto, la vida en Líria discurría entre el desasosiego de las noticias sobre la guerra y la incertidumbre y el temor de las personas afectas al bando Nacional. La llegada masiva a la población de militares, sobre todo del Cuerpo de Aviación, que eran bien recibidos, incluso entre las gentes de derechas que los acogían sin recelo alguno. Los contactos entre los derechistas se llevaban a cabo en los domicilios con intercambio de noticias, bulos y rumores, que daban lugar a las más disparatadas actuaciones dentro de lo anómalo de la situación. Los Cines continuaban funcionando y empezaron a proyectarse películas rusas, como el Acorazado Potemkin, los marinos de Kronstad, el Camino de la vida y el hijo de la Mongolia, que hacían las delicias de los chiquillos. El precio de la entrada era de 15 céntimos la cazuela y de 25 céntimos la butaca y la lluneta. La gente, salvo una minoría, vivía al margen de la guerra. Había gente de derechas que se había ausentado de sus domicilios por temor a las represalias y aunque las privaciones de comestibles se empezaban a notar, la gente, lo consideraba normal dentro de la guerra. La gente que primero empezó a notar las privaciones era la que no tenía tierras, es decir, la que no vivía de la agricultura y sobre todo la que vino a Líria huyendo de los bombardeos en Valencia. Pero, eso sí, fueron acogidos por parientes o no con cariño, compartiendo con ellos lo que tenían, tanto la comida como el alojamiento. Hay que decir en honor a la verdad que poco o mucho, el pan se sirvió diariamente a la población y que incluso los que cosechaban trigo y por ende tenían harina, cocían el pan en los hornos. Ahora bien, del total de la cosecha de trigo se entregaba parte al Comité para el abastecimiento de la población.

Todo esto continuó inalterable hasta que se produjeron los primeros asesinatos, la noche del 13 al 14 de agosto, de Pedro Castillo Adriá y su hijo José Maria Castillo Soriano. Ya antes se había asaltado y quemado el interior de todas las iglesias de Líria. Todo ello acrecentó el temor de la gente de derechas y las hizo más cautas y reservadas en sus relaciones. Pero volviendo al Carlismo de Líria, hemos sabido posteriormente por Antonio Paula Morandeira, carlista de Valencia, la ubicación de un batallón de prisioneros políticos que entablaron contactos con los carlistas de Puebla de Vallbona y las Margaritas de Líria. Asimismo carlistas de Puebla de Vallbona contactaron con los carlistas de Líria en el mes de marzo de 1937. Ya en plena guerra civil fueron movilizados Miguel Vergara Gimeno, José Llopis Simeó y Miguel Peñarrocha Taroncher entre otros. Los tres de la Juventud Carlista, así como Miguel Asensio Martínez que era de las J.A.P. Los Asesinatos en la población, la gran afluencia de fuerzas militares, lo escaso de las noticias y la propaganda republicana hacían que el temor y la incertidumbre acrecentase e incluso el alargamiento de la guerra incidiese en el animo de muchas personas, haciéndolas proclives al desanimo y el temor ante el futuro incierto. Pero no obstante, existía la minoría inasequible al desaliento, que poco a poco, venció el temor, acrecentando la fe para continuar luchando. Al llegar el frente a Bejís y la zona de Segorbe todas las mañanas, oíamos el sordo tronar de la artillería, llenándose de columnas de humo los montes, producto de las explosiones de los proyectiles artilleros. Discurrían por las carreteras de Líria una riada de fugitivos a pie, en carros y otros medios móviles, cargados con los enseres que habían podido salvar con el miedo y la tristeza en los rostros curtidos por el sol. Y enjambres de chiquillos, subidos a los carros ajenos a la realidad del momento. Ello no era obstáculo y el cronista lo presenció para que el camarada Font, encargado de abastos hiciera salir de la fila de los huidos algún que otro carro y obligara a llevarlo al almacén de abastos, situado en el edificio del Remedio, que hoy tiene su puerta tapiada y que servia para guardar la Roca, los gigantes y trajes para las cabalgatas. Registraba los carros entre amenazas y decomisaba trigo y otros comestibles que estaban intervenidos. Yo lo presencie, por lo menos unas dos o tres veces llevado por la curiosidad y lo insólito de los hechos y a más de una victima la vi protestar ante las amenazas de Font. Una de las veces intervino un soldado de aviación de guardia en el Remedio defendiendo a las victimas contra el Camarada Font. Pues bien, como decíamos, el momento de desaliento paso, y la organización del Socorro Blanco, se fortaleció, aun más, para continuar luchando hasta la victoria final.

Los días once y doce de agosto de 1937, el S.I.M. -Servicio de Información Militar- hizo una gran redada de elementos calificados de derechas en Líria. Encarceló al Patriarca del Carlismo D. Francisco Carbonell Peñarrocha y a los hermanos D. Gregorio y D Manuel Aliaga Lluquet, hombres ya de avanzada edad. Francisco Carbonell Santes se marchó con su padre, siendo ingresados en la cárcel modelo. Allí se encontraron con varios elementos de la C.N.T. ingresados por anomalías de corrupción.

A las once o doce días, fueron juzgados por el Tribunal Popular cuyo secretario era D. Miguel Linares Sabater. En el transcurso del juicio se declararon abiertamente carlistas, siendo puestos en libertad, especialmente por la ayuda de D. Miguel Linares, volviendo a Líria.

El día 14 de diciembre de 1937 falleció en Líria el Jefe Carlista del Distrito de Líria D. José María Peñarrocha Santes. La Junta Carlista del Batallón de prisioneros políticos, presidida por D. Antonio Paula Morandeira, nombro Jefe del Distrito a D. Miguel Llavata Merenciano, quien lo fue hasta su muerte, dentro de la lealtad Carlista, el 20 de diciembre de 1970.

D. Francisco Carbonell Peñarrocha falleció el día 21 de marzo de 1950. Francisco Carbonell Santes falleció el día 3 de febrero de 1962. Su funeral fue grandioso estando presidido por las autoridades legítimas del Carlismo. Fue Alcalde de Líria desde el 13 de marzo de 1941 al 19 de mayo de 1942. Firmó con los propietarios del solar donde se edificó el Círculo de San Miguel el compromiso de compra del solar. Asimismo siendo Alcalde, firmó y avaló a varias personas en situación difícil, de lo que el cronista da testimonio, adjuntando como muestra el documento que nos proporcionó nuestro entrañable y recordado amigo D. Rafael Sornosa Martínez. D. Gregorio Aliaga LLuquet, falleció el día 2 de septiembre de 1953. Manuel Aliaga Lluquet falleció el día 18 de agosto de 1959. Todos ellos dentro de la lealtad Carlista.

El 29 de marzo de 1939, terminó la guerra civil y se abrió el Círculo Carlista que fue desalojado en 1963 al trasladarse los Carlistas a su nuevo local, el del actual Círculo Cultural Católico San Miguel, pero ello, ya forma parte de otra época que Dios mediante, procuramos escribir sobre la Historia del Carlismo en Líria.

Muchas veces nos hemos preguntado e incluso nos han preguntado como fue que teniendo la solera Carlista que había en Líria, no se asesinó a ningún militante carlista, cuando en poblaciones limítrofes como Benaguacil, fueron asesinados siete Carlistas y en Puebla de Vallbona dos. La incógnita es a nuestro juicio la sociología, sobre todo económica del Carlismo de Líria. En el Círculo Carlista se realizaron durante tantos años las funciones, que incluso en su niñez muchos de los futuros escopeteros las presenciaron. El respeto hacia la integridad política y la honradez congénita del Carlismo de Líria y su alejamiento de los partidos dinásticos, influyo tal vez para respetar sus vidas. No lo sabemos pero intuimos que podemos estar cerca de los que sucedió. Sin embargo en la magnifica obra de D. Luis Pérez Domingo “Mártires Carlistas del Reino de Valencia”[1] se dice que fueron asesinados dos Carlistas residentes en Líria, los sacerdotes. D. José Nicolau Genovés y D. José Calvo Guillamón. ¿Eran conocidos como carlistas?. Nunca se lo oí decir a ningún Carlista de Líria, sólo sé, según manifestación de Salvador Cortes Quiles, que frecuentó el Círculo Carlista en su juventud que un numeroso grupo de sacerdotes frecuentaba el Círculo , sobre todo los domingos y que jugaban a la cartas, entre ellos, su hermano y que alguno de ellos era carlista, como D. Mariano Silvestre “El capellá Paller”.



[1] Pérez Domingo, luis. “Mártires Carlistas del Reino de Valencia”, Ed. Actas, Colección Hernando de Larramendi, Madrid, 2004.

martes, 24 de julio de 2007

D. Francisco Arquer Guasch


D. Francisco Arquer Guasch
Primer Alcalde de Llíria después del final de la Guerra, 1939 - 1940

D. José María Gil-Robles y Quiñones


D. José María Gil-Robles y Quiñones
Jefe Nacional de la CEDA
Ministro de la Guerra desde el 15 de Noviembre de 1934 al 23 de Noviembre de 1935

La Derecha Regional Valenciana

En el tomo III de la Historia de la ciudad de Líria, pagina 63, se nos dice que la C.E.D.A formaba un grupo numeroso y bien armado y que el telegrama de adhesión a la republica remitido desde Benicasim el día 18 de julio de 1936 por Luis Lucia, no alteró la resolución de sus afiliados de sumarse al Alzamiento con el Ejército.

Los primeros contactos con los militares que organizaban la rebelión, aparte de contactos particulares, tuvieron lugar en el Saler. Asisten de parte del Ejército el Capitán de caballería Beta Frigola, por el Carlismo D. Mariano Puigdoller Oliver -Jefe Regional-, por la Derecha Regional Valenciana Manuel Atard -del Sector Juvenil- y por Renovación Española Ignacio Depujols, Conde de Cheste. El representante del Ejército dejó claro que el movimiento lo dirigían los militares y que los partidos políticos serian colaboradores. A esta primera reunión no asistieron representantes de la Falange, aunque posteriormente, se sumaron al alzamiento.

En dicha reunión, el Carlismo ofreció al iniciarse el movimiento 5.000 requetés debidamente encuadrados, la C.E.D.A. 1.500 y después sobre 30.000 hombres[1]. La falta de armas, era casi total. Los dirigentes juveniles de la Derecha Regional, habían intentado conseguir ayuda económica de los prohombres del partido pero con escaso resultado. Según Maldonado y Costa, que llevaban con Atard la dirección de la conspiración, sólo recogieron entre la aportación de los hermanos Maldonado y otras ayudas unas 50.000 pesetas con las que adquirieron armas cortas a través de los contrabandistas del Grao, pero pocas, dado el elevado precio de las mismas. Los requetés no contaban sino con unas pocas armas cortas, por lo que el armamento lo debía proporcionar el Ejército. Tenemos en nuestro poder un documento del Requeté de Guadasuar, acreditativo de lo anteriormente expuesto.

En la Derecha Regional se había producido una ruptura entre el sector juvenil y la organización del Partido. José Maria Torres Murciano, Presidente de la Juventud había dimitido por lo que había sido designado nuevo Presidente Jesús Sanz Cabrera, presidente de la Juventud de Castellón. El Sr. Lucia tuvo una intervención exploratoria con un jefe del Ejército que no cristalizó en ningún acuerdo. ¿Distanciamiento entre la juventud totalmente radicalizada?. Creemos que sí, ya que Lucia en varias ocasiones, había hecho manifestaciones de apoyo a la legalidad republicana. De lo que estamos seguros, fue el telegrama remitido desde Benicassim lo que no le valió para que en febrero de 1937, fuese detenido en unión de su familia, después de estar oculto en diversas masías de Castellón, ingresado en la cárcel e instruírsele un sumario por el Juez Popular D. Vicente Crespo Leal. Al sorprenderle el final de la guerra en Barcelona fue vuelto a encarcelar por los nacionales. Condenado a muerte, le fue conmutada la pena, saliendo de la cárcel en 1943. Falleció en Valencia el día 5 de enero de 1943, en la casa numero 5 de la calle de Fernando el Católico, dentro de la Iglesia Católica a la que siempre amó, respetó y defendió, desde su juventud de militancia Carlista, hasta su muerte. Volviendo al hilo de nuestro relato, creemos que Costa, Serrano, Atard y los Maldonado, obraron en las relaciones con los militares arrogándose atribuciones que no tenían como fue el caso de presentar un numero de grupos de acción que no tenían. Dedicados al espionaje y otros menesteres y, según manifestó Costa, mermados los recursos económicos que tenían prácticamente desaparecieron.

Cuando se produjo el Alzamiento, la guarnición de Valencia estaba dividida. Incluso en el Regimiento de Caballería Lusitania nº 5, la Unidad más proclive al Alzamiento. Al cuartel de dicho Regimiento sólo acudieron grupos de requetés encuadrados en la organización de Valencia y de los pueblos de la huerta: Moncada, Massarrochos, Borbotó, Vinalesa, etc. Tres requetés de Masarrochos, Manuel Ferrer Molina, Jaime Pascual Ibáñez y José Doménech Muñoz fueron fusilados al ser detenidos en el Cuartel de Caballería.

Llegado el Alzamiento y fracasado en la tercera Región Militar, salvo los casos esporádicos de Alcoy y Albacete donde al no sublevarse las fuerzas de Valencia fueron rápidamente reducidos, la Derecha regional se dispersó, no siendo validas las afirmaciones de muchos de sus dirigentes al finalizar la guerra en el sentido de que con su detención, según Maldonado se eclipsó toda posibilidad de resistencia. ¿Cómo hubieran y quien pudiera haber resistido contra el Ejército?, o como manifestó Costa Serrano en su informe al Mando Nacional en Burgos sobre las posibilidades de la Derecha para sumarse al Alzamiento. ¿Por qué se aseguraron 40.000 hombres que no existían más que sobre el papel?. Faltaba sinceridad y primaba, salvo excepciones, sobrevalorar la actuación personal.

Y terminamos respecto a la C.E.D.A.: Aún cuando la dirección del Alzamiento no pactó con la C.E.D.A., su Jefe Nacional D. José Maria Gil Robles, en su libro “La Paz no fue posible”, hace manifestaciones respecto al Alzamiento, referentesa a que entregó a los conspiradores 500.000 pesetas de los fondos sobrantes de las elecciones del mes de febrero y en carta al Generalísimo Franco escrita a raíz de la Unificación decretada el 19 de marzo de 1937, se ponía a disposición del Ejército. Gil Robles pedía también que los voluntarios de la C.E.D.A. que no formaron Unidades de su partido se encuadrasen en Unidades falangistas y carlistas, encuadradas en Banderas de Falange y Tercios de Requetés. Para comprobarlo sólo cabe ver la obra de D. Rafael Casas de la Vega, en dos Tomos “ Las milicias en el Alzamiento Nacional".

Gil Robles en la posguerra, opositor acérrimo de Franco, en sus diarios pasa de puntillas sobre estos hechos, no menciona para nada su mediación con Luca de Tena siguiendo órdenes del general Mola ante D. Manuel Fal Conde, Delegado de la Comunión Tradicionalista, para que éste, se aviniera a las condiciones de Mola, para tomar parte en el Alzamiento con el Ejército.

Nos afirmamos respecto al divorcio del mando de la Derecha Regional con la juventud, que más arriba hemos mencionado. La Derecha Regional sus hombres y mujeres sin distinción fueron perseguidos en la zona gubernamental y con ellos se cebó la persecución de la C.N.T., U.G.T. y P.C..

También debemos hacer constar que pese a que la Derecha Regional no formó Unidades militares, sus militantes se integraron en el Ejército, pasaron a la zona nacional en verdaderas odiseas, donde muchos defendieron con bravura los principios del Alzamiento. También en la posguerra, sus afiliados ocuparon cargos relevantes en el aparato gubernamental: Ministerios, Diputaciones, Ayuntamientos etc. Su actuación, en términos generales, fue eficaz y honesta.

El primer Alcalde de Líria finalizada la guerra fue D. Francisco Arquer Guasch, y el segundo D. José Mateu Ferrando. Los dos como decimos, fueron eficaces en su gestión, dentro de las limitaciones económicas de aquellos tiempos. D. Francisco Arquer y el Sr. Mateu eran el 18 de julio, Presidente y Vicepresidente respectivamente de la Derecha Regional en Líria.



[1] Los datos los hemos tomado del tomo XXIII de la “Historia de la Cruzada Española”.

El Partido Autonomista en Llíria

Traemos a colación el presente capitulo por cuanto el Partido Autonomista en Líria y en muchas regiones de España en las que fracasó el Alzamiento, sufrió una violenta represión con el asesinato de muchos de sus afiliados lo que hizo que muchos de ellos -vecinos de Líria-, pasaran toda o parte de la guerra, escondidos y ausentes de sus domicilios.

El 18 de julio de 1936, el Partido Autonomista tenía su sede al lado de la Iglesia de la Asunción, en la escalera, en la que últimamente estaba el establecimiento de “Confecciones Mas” y su junta directiva era la siguiente:

Presidente…… Enrique Soler Rué

Vicepresente. Alberto Bonastre

Secretario….. Francisco Arquer Civera

Depositario Francisco Gorrea

Vocales Pascual Enguidanos y José Sapena

El Partido Autonomista, desde 1931, había tenido una gran preponderancia en Líria, siendo alcaldes de la población militantes de dicho partido y habiendo copado sus afiliados los cargos de alguaciles, vigilancia municipal y demás organismos. En las elecciones del 16 de febrero de 1936 presentaron su dimisión el Alcalde D. Cecilio Zurriaga Blay, y los concejales D. Santiago Aragó, D. Miguel Ferriol Andrés, Enrique Soler Rue, Pascual Enguidanos, Francisco Gorrea y D. José Calvo, todo ellos pertenecientes al Partido Autonomista.

El Ayuntamiento del Frente Popular fue el siguiente:

ALCALDE PRESIDENTE D. Ernesto Pérez Martínez

1º TENIENTE ALCALDE D. Juan Antonio Motes Calvo

D .Roberto Gines Segura

D. Juan Pérez Moros

Sindico D. Benjamín Sabater García

Depositario D.Roberto Enguidanos Verdeguer

Concejales D. Juan Feltrer Moros

D. José Tomas Montesinos

D. Miguel Salvador Castellano

D. Juan Bta Calvo Llopis

D. Miguel Muñoz Cintero

D. Antonio Silvestre Montesinos

D. Eugenio Furio Rue

Todos los anteriormente nombrados pertenecían al partido de Izquierda Republicana.

Como decimos más arriba, los afiliados al Partido Autonomista se vieron perseguidos; y preguntamos, ¿ como fue que siendo republicanos, atrajeron sobre ellos ese odio feroz de los anarquistas?. Nuestra respuesta, aunque modesta, es esta: era un partido claramente burgués, por lo menos en Líria. Muchos de sus componentes, en las elecciones del 12 de abril de 1931 que supusieron en Líria el triunfo de la candidatura republicana -1.343 votos contra 441 alcanzados por la candidatura monárquica-, que con las oscilaciones entre los Partidos Monárquicos, Dinásticos, Liberal y Conservador, habían gobernado Líria desde la constitución de 1876.

Los candidatos a concejales triunfantes fueron D. Miguel Pérez Martínez, D. Salvador Gil, D. Miguel Collado, D. Cecilio Zurriaga, D. Rufino Asensio, D. Vicente Martínez, D. Ernesto Pérez Martínez, D. Juan Pérez, D. Juan Antonio Motes Calvo y D. Santiago Arago Cortina.

El día 14 de abril se formo una manifestación llevando una joven la bandera tricolor que fue colocada en el balcón del Ayuntamiento. El afiliado al Partido Autonomista, Miguel Ferriol Andreu, lanzaba a la calle el retrato de Alfonso XIII, que fue quemado en la plaza pública. Se eligió como representante del Ayuntamiento a D. Salvador Marques Civera.

Desde el 14 de abril de 1931 a febrero de 1936, hubo los siguientes alcaldes, todos ellos pertenecientes al Partido Autonomista: D.Salvador Marques Civera, hasta julio de 1931; D. Vicente Martínez Blas, hasta el mes de octubre; D. Salvador Gil Morato hasta julio de 1935; y D. Cecilio Zurriaga Blat hasta el 16 de febrero de 1936.

El Partido Autonomista, era laicista, e irreligioso, de carácter jacobino y una de las primeras medidas que tomó, fue abstenerse de financiar las fiestas religiosas, aún las de San Miguel. No obstante la procesión de San Miguel se celebró y los gastos de los oficios religiosos fueron sufragados por suscripción popular. Prohibió la rogativa del día de San Vicente, pero como decimos en otro lugar del libro, un grupo de carlistas, salió del Círculo Tradicionalista, y poco a poco, se le fue sumando gente, llegando a San Vicente, rezando el Santo Rosario, donde se celebró la Santa Misa. El Ayuntamiento requirió a la Autoridad Eclesiástica para la entrega de las llaves de la Iglesia de la Sangre, negándose el Cura Párroco.

Hemos citado lo anterior aunque sea someramente, para demostrar que el Partido Autonomista Republicano, no tenia nada de oligárquico ni de católico, ni menos del epíteto de Fascista, puesto de moda en los años 1935-1936. Sí que era verdad que sus gobiernos se encontraron con una difícil situación económica que a Líria le tocó vivir con un paro creciente -sobre todo en el sector de la construcción- que no lograba mitigar la fábrica de Ríos S.A. ni las demás industrias, la de Manuel Cantó o la fábrica de la Seda. El Ayuntamiento solicitó al Estado un empréstito para hacer el Mercado Municipal pero se estimó más necesario y se tuvo que cambiar por un matadero municipal que fue inaugurado en plena guerra civil.

D. Santiago Aragó Cortina, escritor y poeta, representó al Partido Judicial como Diputado Provincial. En el ínterin, el Ayuntamiento Republicano, suspendió las procesiones de Semana Santa, así como la de San Miguel del año 1934. Como se ve, aun sin llegar a 1936, después de las elecciones del 16 de febrero, los componentes de la Corporación de 1934, asomaban su jacobinismo irreligioso cuando la ocasión se les presentaba. Sin embargo, ello no fue obstáculo para que llegado el Alzamiento, también fueran perseguidos y algunos de ellos asesinados como fue el caso en Líria de Miguel Ferriol Andreu, por miembros de la C.N.T. local. ¿ Cómo es posible dicho aquelarre, cuando el Partido Autonomista en toda Valencia, se había significado por su laicismo e irreligiosidad?.

Si conociéramos la trayectoria de todos sus militantes locales, lo cual en estos tiempos es casi imposible, quizás lo comprenderíamos. En Líria muchos de sus militantes estuvieron escondidos, temiendo por sus vidas aunque no va al caso. Podría citar a un pariente de mis padres que estuvo escondido en Valencia en un domicilio distinto del que vivía.

Cuando la sublevación de la C.N.T. en enero de 1933, contra la Republica con los sangrientos sucesos de Pedralba y Bugarra entre otros del resto de España, que se saldaron con la muerte de varios Guardias Civiles, presidía el Consejo de Ministros el Radical D. Ricardo Samper, abogado Valenciano. Ahí es cuando veo la causa del odio de la C.N.T. contra el Partido Autonomista. No olvidemos que la citada rebelión se saldó en Líria con el ingreso en la cárcel de varios cenetistas, algunos de los cuales aun estaban privados de libertad en 1935, como demostraremos al tratar del caso de la C.N.T. a partir del 18 de julio de 1936.

Por ultimo y terminamos este capitulo, muchos de los afiliados al Partido Autonomista, eran burgueses y propietarios. El alcalde Salvador Gil Morató “Batallón” era uno de los propietarios que citamos como los “Tripa”,”Fabra”, etc.

En las elecciones de febrero de 1936, el Partido Autonomista así como el Radical, sufrieron una estrepitosa derrota frente al Frente Popular.

lunes, 23 de julio de 2007

El golpe socialista contra la República: Octubre de 1934

“La izquierda Española, perdió hasta la sombra de Autoridad para condenar la rebelión de 1936”.

Salvador Madariaga, diputado republicano en su libro “España”.

“Me declaro culpable, ante mi conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera, de mi participación en el movimiento revolucionario de 1934”

Mitin en el Círculo Cultural. Pablo Iglesias en Mejico el 1 de mayo de 1942.

“Nunca cometeré una deserción y menos frente al enemigo, pero mi opinión es contraria a la nefasta Revolución Asturiana, justamente derrotada por la Ley Republicana”.

Indalecio Prieto

“Largo Caballero es un Lenin de pega y hundirá con él a la Republica”.

Manuel Azaña[1].

El 18 de septiembre de 1933, se deshizo la conjunción republicano-socialista al abandonar los últimos el gobierno presidido por D. Manuel Azaña. Ello motivó que el Presidente de la República D. Niceto Alcalá Zamora, decretara la disolución de las Cortes y convocara elecciones generales que tuvieron lugar el 19 de diciembre de ese año.

El día 3 de octubre se formó un nuevo gobierno presidido por Lerroux, con 17 ministros de los que sólo tres eran de la C.E.D.A.: Agricultura, Trabajo y Justicia.

El 19 de diciembre de 1933, se celebraron en España elecciones generales. El Periódico “El Socialista”, órgano del P.S.O.E. insertaba un llamamiento de su jefe Nacional D. Francisco Largo Caballero en el que entre otras cosas y refiriéndose a las elecciones generales decía: “solo cuando podamos plantar la bandera roja de la Revolución Proletaria como ya hemos hecho en otros pueblos, sobre los edificios nacionales y todas las torres de España, habrá justicia”. Durante la campaña electoral hubo hechos sangrientos en Daimiel y en Málaga, así como en Valencia, Jerez y otras poblaciones. Martínez Barrios, presidente de las Cortes, garantizó el orden público.

El Centro y las derechas, obtuvieron 5.199.881 sufragios y las izquierdas, 2.820.169 votos que totalizando los votos daban mayoría al Centro Derecha. Después de realizada la segunda vuelta, los diputados elegidos fueron los siguientes:

C.E.D.A 115 diputados

AGRARIOS 36

MONARQUICOS 35

INDEPENDIENTES 18

NACIONALISTAS VASCOS 12

ALBIÑANISTAS 1

TOTAL 217 diputados

CENTRO

RADICALES 102 diputados

LLIGA 26

CONSERVADORES

LIBERAL-DEMOCRATA 18

PROGRESISTAS 3

TOTAL 158 diputados

SOCIALISTAS DE

IZQUIERDAS 60 diputados

ORGA 18

A.C. REPUBLICANA 6

RADICAL SOCIALISTA 4

FEDERALES 1

COMUNISTAS 1

Lo que arrojaba una diferencia de 280 diputados a favor del Centro-Derecha siendo el partido más votado el de la C.E.D.A. La izquierda sobre todo el P.S.O.E., al día siguiente manifestó públicamente su desacuerdo con el resultado de las elecciones, atacando a los partidos triunfantes, especialmente a la C.E.D.A. y al partido Radical de D. Alejandro Lerroux ya que el resultado negativo de las elecciones significaba la guerra civil.

El mismo Prieto, ante lo sucedido, manifestaba que la Republica del día 14 de abril estaba liquidada y así mismo manifestó públicamente que sin el apoyo de las Derechas Lerroux no podía gobernar y estas a pesar de haber acatado a la Republica, no lo hacían de corazón y que si la C.E.D.A. era llamada al poder, la Guerra Civil era inevitable. Durante mas de año y medio la izquierda tronó y vociferó contra el resultado de las elecciones no compareciendo en las Cortes, lo que obligó a Lerroux republicano histórico a decir “¿Qué queremos todos? ¿qué habéis querido vosotros los socialistas?”. Y Rico Avello republicano independiente que sería asesinado en 1936 le dijo a Prieto “¿Es que les vas a negar su derecho y colocarlas fuera de la Ley?”. El que tenía todos los triunfos en la mano era Lerroux y nadie podría negarle su adhesión a la Republica. La izquierda tachaba reiteradamente a Gil. Robles de Monárquico y Fascista. ¿Hay quien dé más?.

A todo esto falleció Macià el Presidente de la Generalidad Catalana y fue nombrado a su vez D. Luis Companys, líder de la Ezquerra, el cual radicalizó su postura contra el Gobierno de Lerroux, agravado con la declaración de anti-constitucionalidad de la Ley de Cultivos, aprobaba por la Generalidad y que el Gobierno había recurrido.

El P.S.O.E. empezó a armarse y sobre todo adquirió las armas que estaban dentro del barco “Turquesa” que fueron desembarcadas parte de ellas en Asturias, en camiones de la Diputación en manos de la Izquierda pero no todas, ya que fueron decomisadas por la Guardia Civil alertada del contrabando de armas. Las que llegaron a su destino fueron escondidas en lugar seguro.

El comité insurreccional del P.S.O.E. estaba dirigido por Largo Caballero. En el P.S.O.E se planteo una escisión interna entre D. Julian Basteiro y Largo Caballero. El primero contrario a la insurrección y Prieto y Largo acérrimos partidarios de la sublevación, y así Prieto, en su escalada revolucionaria manifestaba: “En el punto y minuto en que el partido Católico Agrario traspasara los umbrales del Poder, aunque solo fuera uno de sus hombres forzando en el Gobierno de la Republica, el Partido Socialista, desencadenaría la revolución, haciéndose cargo el proletariado del poder. Entre los varios puntos del manifiesto revolucionario, resaltamos dos: Disolución del Ejército y de la Guardia Civil y cese del Presidente de la Republica.

El Partido Comunista, de momento, igual que el anarquismo, no suscribió el manifiesto, aunque se sumaron el Alzamiento contra la Republica apenas iniciado éste.

En la casa del Pueblo de Madrid, la policía encontró docenas de pistolas ametralladoras, fusiles mauser y granadas de mano. Sobre los hechos de Madrid, Manuel Tagueria, socialista y posteriormente comunista en su libro “Testimonio de dos guerras”, da una relación pormenorizada de lo sucedido. Asimismo en Cataluña, Companys, proclamó el 6 de octubre, “la Republica Catalana dentro del Estado Federal Español”. La sublevación duró seis horas y fue aplastada por el Ejército, mandado por el Capitán General D. Domingo Batet, de ideología republicana y catalanista.

El Alzamiento prendió principalmente en León y sobre todo en Asturias donde se llegó a constituir un ejército perfectamente armado de unos 30.000 combatientes, apoderándose de la fábrica de armas de Trubia, contando además de con todo el armamento existente, con la dinamita de las minas, en cuyo manejo eran duchos. En el Alzamiento, los insurrectos en dos días redujeron a la Guardia Civil y de Asalto, matando en los asaltos a los Cuarteles, a sus defensores y fusilando a los prisioneros, dirigiéndose una masa de mas de 8.000 alzados hacia Oviedo defendido por su guarnición. Ésta se componía de 1.200 hombres del Regimiento de la Guarnición y unos 1.200 entre Guardias Civiles y de Asalto: Total unos 2.400.

Las fuerzas africanas desembarcaron en Gijón con lo que se formó una masa de combatientes que liberó la provincia de Oviedo. Para dar cuenta cabal del armamento de los insurrectos, por el Ejército se recogieron más de 20.000 fusiles, 33.211 pistolas, 41 cañones, 10.824 kilos de dinamita y más de 300.000 disparos de fusil. Varios autores entre ellos Payne, Ramos Oliveira, Arrarás, etc dan cifras similares a las anteriores aunque no coincidentes. Ello da cuenta del inmenso arsenal con que contaron los insurrectos.

En la fábrica de Trubia, los insurgentes habían conseguido más de 20.000 fusiles, 280 ametralladoras 255 fusiles ametralladoras, amén de cartuchería. La C.N.T., mayoritaria en Gijón, se sumó a la insurrección, así como el Partido Comunista. El gobierno de Lerroux, actuó con rapidez y el Ministro de la Guerra Diego Hidalgo de Cisneros llamó al General Franco, el cual instaló su Cuartel general en el Ministerio. La primera medida de Franco, fue movilizar la flota y conducir a Asturias dos banderas de la Legión y un tabor de Regulares. Se nombró Jefe Supremo de las fuerzas armadas al General D. Eduardo Ochoa González, el cual formó una columna de apenas un batallón que después de muchas dificultades pudo llegar a Oviedo aunque lo exiguo de la fuerza alentó la defensa de las fuerzas de Oviedo. También desde León se formó una Columna al mando del General Bosch que quedó atascada en Campomanes y Vega del Rey, que no pudo llegar a Oviedo. En esta Columna iba el capitán Lozano Rodríguez, abuelo del actual Presidente del Consejo de Ministros D. José Luis Rodríguez Zapatero, el cual resultó herido en la refriega.

Los rebeldes a la Republica, destrozaron Oviedo y la zona minera. En la capital más de 700 edificios fueron destruidos por el fuego de la artillería y la dinamita, además de otros edificios de la cuenca minera. También fueron destruidos el Cuartel de Pelayo, la Universidad, la catedral -donde volaron la Cámara Santa con su inmenso tesoro acumulado- y la Audiencia Territorial con su numeroso archivo -en el que se encontraba el sumario de Jovellanos-, el Hospital Provincial, los almacenes Simeón y la cámara acorazada del Banco de España, donde González Peña y sus secuaces, se apoderaron de más de catorce millones de pesetas que se repartieron entre los jefes de la Revolución.

La revolución terminó con la rendición de los insurrectos que se rindieron sin retractarse de hechos de los que habían sido protagonistas y esperando una ocasión propicia que se les presentó en 1936.

Las perdidas en vidas humanas, se pueden calcular teniendo como base a los anteriores autores y otros no proclives al fascismo, aducido por los socialistas como causa de la insurrección en las siguientes, según los datos facilitados por el Ministerio de la Guerra: 22 oficiales, 25 suboficiales y 173 soldados. Total 220 bajas más 48 desaparecidos o sea 266 bajas, más 743 heridos.

Los socialistas según los citados autores tuvieron un total de 1.355 muertos y 291 heridos, cifra que dio por buena Ramos Oliveira de filiación socialista, diferencia notable entre los sublevados y el Ejército, pero hay que tener en cuenta, que los primeros siempre atacaron. El Ejército, ejerció la defensa contra los atacantes.

Las bajas en la fuerzas del orden publico fueron noventa y dos, más varios oficiales.

Las personas civiles asesinadas: dos novicios pasionistas y el párroco de Valdelacuna, el de Mieres, los padres jesuitas Martínez y Arconada, el párroco de Moreda D. Tomas Suera junto con dos vecinos que le habían dado refugio, en Turon fue fusilado el director de la Sociedad Hullera D. Rafael Riego y dos empleados. En Oviedo seis seminaristas fusilados. Los padres Paules Pallaris, Pastor y González Crespo, ocho padres de la Doctrina Cristina. El Padre D. Eufrasio del niño Jesús y el Magistrado jubilado del Tribunal Supremo D. Adolfo Suarez, y herida su esposa, el párroco de Santa Maria la Real D. Ramon Cosío, al provisor del Obispado D. Juan Fuertes, el Secretario D. Aurelio Gago, el párroco de San Esteban de las Cruces, y en Olloniego, al párroco D. Joaquín del Vallve y al Fiscal de la Audiencia D. Emilio Valenciano y no seguimos más.

D. Francisco Largo Caballero, negó ante el Tribunal que le Juzgo tener ninguna responsabilidad y fue absuelto por falta de pruebas.

D. Alejandro Lerroux no formo ningún gobierno Fascista. Al General López Ochoa y al General Batet, el Gobierno les concedió la Cruz de la Laureada de San Fernando. Ambos, eran masones.

El General López Ochoa el 18 de julio de 1936 estaba enfermo de cáncer en el Hospital Militar de Carabanchel. Milicianos socialistas, lo sacaron de la cama, lo mataron y le cortaron la cabeza que pasearon en la punta de una bayoneta por las calles de Madrid.

Al General Batet lo fusilaron los alzados de 1936, por negarse a sublevarse contra la Republica.

Al abuelo de Rodríguez Zapatero, militar de filiación masónica, lo fusilaron los rebeldes en 1936; también defendió la Republica contra los socialistas en 1934.

D. Alejandro Lerroux, se exilió a Portugal en 1936 y escribió un libro, titulado “La Pequeña Historia”, en el que relata minuciosamente los sucesos de 1934. Murió en Argentina.

D. Francisco Franco, mandó las fuerzas que defendieron la Republica en 1934. En 1936 se sublevó contra la Republica principalmente por el desorden público, los robos y asesinatos cometidos en la primavera trágica. Fue designado por los rebeldes, jefe del Gobierno Nacional y Generalísimo y gobernó España, sacándola del analfabetismo y la convirtió en la 9ª nación industrial del mundo. Murió el día 20 de noviembre de 1975 en Madrid.

Estos son los hechos y nada más

Si Zapatero alaba la Republica de 1931, ¿Por qué los socialistas se sublevaron contra ella en 1934?.



[1] Rivas Cherif, Cipriano. “Azaña, Memorias de un desconocido”, p 256.